A sus 15 años, la seguridad del Estadio Monumental de Lima sacó a Cliver Huamán Sánchez por ser menor de edad. Era la final de la Copa Libertadores 2025 y él había viajado durante horas con un solo sueño en la maleta.
En vez de irse a casa a llorar, tomó una decisión que le cambió la vida para siempre:
El plan B: Subió al Cerro San Cristóbal con su familia.
Las herramientas: Solo su celular y un trípode.
El resultado: Narró el partido desde las alturas y su transmisión explotó en toda América Latina bajo el nombre de “Pol Deportes”.
El destino le tenía preparada la mejor jugada de su vida. Meses después, la cadena Telemundo lo invitó en vivo a sumarse al equipo para cubrir el Mundial 2026.
Hoy, Cliver pasó de ser rechazado en una puerta a estar en el Estadio Azteca de Ciudad de México cubriendo la ceremonia inaugural del Mundial, siendo reconocido y ovacionado por fanáticos de seis países diferentes.
Cuando una puerta se te cierra, el universo te abre un estadio entero.

