Hay políticos que hacen carrera. Y luego está Rolando Zapata Bello, quien parece haber convertido el presupuesto público en un empleo vitalicio. Desde 1989, cuando obtuvo su primer cargo en el Infonavit con apenas 21 años, han pasado 37 años en los que prácticamente no ha conocido otra forma de vida que no sea cobrar del dinero de los contribuyentes.
La lista de cargos es interminable: funcionario estatal, diputado local, diputado federal, secretario general de Gobierno, gobernador y ahora senador plurinominal. Casi cuatro décadas saltando de puesto en puesto mientras Yucatán sigue esperando los grandes resultados que justifiquen una trayectoria tan larga.
Su paso por la gubernatura dejó proyectos cuestionados por su costo y utilidad, además del polémico programa Escudo Yucatán, que comprometió recursos públicos por cientos de millones de pesos. Tras concluir su administración en 2018, muchos pensaron que llegaría el retiro político. Pero no. En 2024 perdió en las urnas y aun así terminó llegando al Senado por la vía plurinominal, demostrando que en la política mexicana a veces perder también tiene premio.
Hoy preside la Comisión de Inteligencia Artificial. La ironía no pasa desapercibida para sus críticos: durante su gobierno hubo constantes problemas de seguridad digital y hackeos a cuentas oficiales sin resultados contundentes. Ahora se presenta como impulsor de temas tecnológicos. Después de 37 años viviendo de cargos públicos, la pregunta es inevitable: ¿cuándo llegará el momento de rendir cuentas por los resultados y no solo por la permanencia?

