.La cloaca de la corrupción en el Ayuntamiento de Mérida ha explotado y salpica directamente a la alcaldesa Cecilia Patrón Laviada. Lo que operaba como una red de nepotismo hoy se revela como una auténtica estructura de delincuencia organizada y tráfico de influencias, donde la edil presuntamente firmaba y daba el “visto bueno” a contratos millonarios e inflados para el proveedor consentido Julio César Cosgaya, hermano de la jefa de Comisarías, Erika Cosgaya.
El descaro es total: mientras las comisarías de Mérida se hunden en el abandono y no tienen ni para el alumbrado público, el rastro del dinero demuestra que los recursos del pueblo terminaron financiando una lujosa mansión para la alcaldesa en la Colonia Alemán como pago por sus favores. Este millonario “moche” inmobiliario, que huele a lavado de dinero y desvío de recursos, cuenta además con la complicidad y el silencio cómplice de personajes como Álvaro Cetina. ¡Se les acabó el negocio! La ciudadanía exige transparencia total, auditorías inmediatas y que Cecilia Patrón rinda cuentas ante la ley por este descarado saqueo patrimonial.

