¿Parques para los vecinos o datos para el Ayuntamiento?

Una nueva polémica comienza a crecer en distintas colonias de Mérida y vuelve a poner bajo la lupa las formas de operar del Ayuntamiento encabezado por Cecilia Patrón. Vecinos han denunciado que personas identificadas con playeras oficiales recorren las calles solicitando nombres completos y firmas bajo el argumento de gestionar mejoras en parques públicos. Sin embargo, la duda surge porque en algunos casos las obras ya fueron realizadas y aun así continúa la recolección de información.

La situación ha despertado sospechas entre ciudadanos que consideran que el mantenimiento, rehabilitación y conservación de espacios públicos son obligaciones básicas del gobierno municipal, no favores que deban condicionarse a la entrega de datos personales. Lo que comenzó como una supuesta estrategia de participación ciudadana hoy es percibido por muchos como un mecanismo para legitimar decisiones previamente tomadas o construir una base de validación política.

La inconformidad crece porque cada vez más responsabilidades parecen trasladarse al ciudadano. Primero fueron campañas sobre basura, limpieza de rejillas, mantenimiento de pozos y participación vecinal. Ahora surge una nueva pregunta: ¿también corresponde a los vecinos reunir firmas para que el Ayuntamiento haga el trabajo por el que ya recibe recursos públicos?

Para muchos meridanos, esta práctica refleja una administración más preocupada por construir narrativa y recopilar respaldos que por ofrecer soluciones directas. Cuando la participación ciudadana comienza a percibirse como requisito para justificar obligaciones gubernamentales, la confianza se erosiona y la cercanía que presume el Ayuntamiento termina convirtiéndose en desconfianza.