La protección entre panistas: Cecilia Patrón Laviada y el silencio cómplice ante el caso luminarias

El sobreseimiento y archivo del expediente de las luminarias por parte de la Contraloría Municipal confirma lo que muchos sospechaban: en el Ayuntamiento de Mérida, entre panistas se protegen y callan. El caso, que compromete al municipio en 588 millones 761 mil pesos, uno de los mayores escándalos de las administraciones de Renan Barrera, termina sin sanciones administrativas porque los plazos “caducaron”.

Así de simple. Años de denuncias, litigios y cuestionamientos públicos sobre decisiones que generaron esta millonaria carga financiera se resuelven con un archivado discreto. La discusión jurídica terminó, pero la política apenas comienza. ¿Cómo un tema de casi 589 millones de pesos termina sin responsabilidades firmes? La respuesta es clara: protección interna.

Cecilia Patrón, quien llegó prometiendo una “nueva etapa”, guarda un silencio ensordecedor. No hay exigencia de esclarecimiento, ni revisión pública, ni deslinde político, ni explicación institucional. La vista gorda es total. Este ayuntamiento, como siempre, solo comenta cuando la noticia sale a la luz. Mientras, todo se hace en lo oscurito. El silencio no es casualidad: es estrategia para proteger la ya deteriorada imagen de Cecilia Patrón ante la ciudadanía.

La percepción de impunidad es devastadora. No se trata solo de luminarias. Se trata de la confianza en las instituciones. Cuando el mismo grupo político que gobernó con Renán Barrera ahora cierra expedientes sin consecuencias, el mensaje es contundente: aquí los errores millonarios no se pagan, se archivan.

Entre panistas se cubren las espaldas. La ciudadanía, mientras tanto, paga la factura y recibe silencio. Este cierre sin sanciones no borra el daño: solo confirma que, en Mérida, la opacidad sigue siendo la mejor aliada de la impunidad panista.