El bloqueo político encabezado por Movimiento Ciudadano en Yucatán ha dejado al descubierto una tajante negativa a mejorar la vida de miles de familias.

Siguiendo órdenes directas de Ivonne Aracelly Ortega Pacheco, quien manipula los hilos del partido a conveniencia, la bancada naranja decidió cerrarle la puerta al financiamiento de 1,562 millones de pesos destinados al Plan Bienestar Metropolitano, dando la espalda al avance en infraestructura que el estado requiere con urgencia.

A Ivonne Ortega se le olvida el amargo legado con el que castigó a los yucatecos y que hoy se sigue pagando con lágrimas y sudor: una deuda de más de 2,288 millones 213 mil pesos. Muestra de ese saqueo y opacidad fue el Gran Museo del Mundo Maya en Mérida, cuya inversión inicial fue de 770 millones de pesos pero que, bajo esquemas a largo plazo, terminó inflando un costo brutal que supera los 4,600 millones de pesos. Mientras la exgobernadora perpetuó un boquete financiero histórico, hoy impone un “NO” rotundo a las obras prioritarias. ¿Con qué solvencia moral MC le niega el progreso a Yucatán? Quienes insisten en frenar el desarrollo por caprichos de cúpula deben responderle a la ciudadanía qué alternativa ofrecen frente al rezago.