Mientras el Ayuntamiento de Mérida prepara una costosa operación de imagen para presumir los “2 años contigo de corazón”, Renán Barrera llegó a moverle el tapete a Cecilia Patrón justo antes de su Segundo Informe.
El exalcalde y excandidato del PAN puso sobre la mesa lo que el branding municipal pretende esconder: la disputa por el control político rumbo a 2027. Señaló a Mauricio Vila y a Cecilia Patrón como personajes con influencia en las futuras candidaturas panistas y cuestionó la autonomía de Álvaro Cetina al afirmar que “le dictan los mensajes”.
Así, mientras Cecilia busca vender una imagen de liderazgo propio, Renán la coloca dentro de un grupo de poder que tendría peso en el reparto de candidaturas.
La respuesta de la alcaldesa fue un tibio: “No tengo ninguna opinión al respecto”.
El contraste resulta incómodo: el Ayuntamiento habla de resultados, cercanía y celebración; Renán habla de poder y candidaturas. Y mientras la administración presume avances, las calles siguen exhibiendo pendientes que ningún espectacular puede tapar.
Además, la figura de Cecilia no aparece aislada: su apellido tiene una larga trayectoria política, desde su hermano Patricio Patrón Laviada hasta los grupos panistas que han dominado Yucatán.
El Segundo Informe pretende responder quién es Cecilia como alcaldesa. Renán acaba de abrir otra pregunta: ¿quién está realmente detrás de la Chula y cuánto poder concentra rumbo a 2027?

