Mientras la alcaldesa Panista Cecilia Patrón Laviada presume una ciudad “chula” y mantiene activa su maquinaria de imagen, en pleno corazón de Mérida la realidad le da un duro golpe al discurso oficial.
A escasos pasos del Registro Civil y a menos de cuatro esquinas del Palacio Municipal, en el cruzamiento de las calles 65 por 66 y 63, registros completamente destrozados y abiertos representan un peligro constante para automovilistas, motociclistas y ciclistas.
No se trata de un rincón olvidado de la ciudad: es una zona céntrica, transitada y comercial. Una mala maniobra para esquivar una alcantarilla puede terminar en una caída, daños materiales o, peor aún, una tragedia.
La pregunta resulta inevitable: ¿dónde está el Ayuntamiento cuando los servicios básicos y la seguridad vial están en juego?
Ciudadanos exigen menos propaganda y más resultados. Porque mientras se cuida la foto y la imagen política, las calles de Mérida parecen gritar lo contrario: abandono, descuido y riesgo.
¿Hasta cuándo, Cecilia? ¿Primero la imagen o primero la seguridad de los meridanos?

